El mes de febrero arranca con nuevas manifestaciones de descontento contra el manejo de la pandemia por parte de la administración de Laurentino Cortizo.
En Panamá, la nueva normalidad es una donde los movimientos sociales y distintas organizaciones de trabajadores se encuentran con mayor frecuencia en las calles; a pesar de las restricciones y cuidados para evitar el contagio del coronavirus que mantiene sometido al planeta desde hace ya un año atrás.
Este lunes primero de febrero arrancó una semana en la que distintas organizaciones llevarán acciones de calle contra un conjunto de medidas antipopulares que amenazan con apretar la situación actual.
Ese futuro incierto es el que moviliza principalmente a los jóvenes, quienes junto a otros panameños independientes se apersonaron a las inmediaciones de una fuertemente custodiada Asamblea Nacional.